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Un llamado por las abejas de Córdoba

Veneno, clima extremo, falta de equipos y mercados débiles ponen en riesgo la apicultura de Córdoba. Proponemos cinco acciones y llamamos a actuar.

Colmena con abejas en un apiario de Tierralta, Córdoba

Córdoba es una de las regiones apícolas más importantes de Colombia. Según la Gobernación de Córdoba, el departamento tiene 9.543 colmenas, cerca de 600 familias que viven de la apicultura y una producción aproximada de 400 toneladas de miel al año. Tierralta, donde nació nuestra fundación, es el municipio con más asociaciones y empresas del sector.

Pero esa riqueza está en riesgo. Desde el Alto Sinú vemos, cosecha tras cosecha, los mismos problemas. Ninguno se resuelve solo y ninguna organización puede resolverlos sola. Por eso escribimos este llamado.

Veneno en el campo

En agosto de 2018 murieron al menos 72 millones de abejas en Tierralta: 1.200 colmenas de un proyecto productivo, al parecer por la fumigación de cultivos de arroz cercanos (El Tiempo). No fue un caso aislado: en el diagnóstico de la cadena apícola de Córdoba, las intoxicaciones masivas aparecen entre las principales dificultades de los productores (Diagnóstico de la cadena apícola, 2022).

Hubo avances: en 2023 el ICA prohibió el fipronil y el clorpirifos, dos plaguicidas asociados a la muerte de abejas (Contexto Ganadero). Pero sigue faltando lo más básico: que el apicultor sepa antes cuándo y dónde se va a fumigar. Chile ya lo resolvió con su Ley 21.489, que obliga a avisar a los apicultores registrados con al menos 48 horas de anticipación antes de aplicar plaguicidas tóxicos para las abejas (SAG).

Clima extremo: de la inundación a la sequía

En los primeros meses de 2026 la producción de miel en Córdoba cayó un 60 % por las lluvias prolongadas y las inundaciones, que frenaron la floración, según Esteban Rangel, de Apromiel (La Razón).

Ahora viene el extremo opuesto. El IDEAM estima un 81 % de probabilidad de que El Niño sea muy fuerte entre octubre y diciembre de 2026 (La República): menos lluvia, más calor y menos flores. Sin flores no hay miel, y sin miel las familias apicultoras se quedan sin ingresos. Te contamos cómo proteger las colmenas en nuestra guía sobre El Niño en Córdoba.

Faltan equipos, colmenas y formación

El diagnóstico de 2022, elaborado por la Cadena Productiva de las Abejas y la Apicultura con la Gobernación de Córdoba, preguntó a los productores por sus dificultades. Esto respondieron:

Dificultad Menciones
Falta de equipos, herramientas e insumos 11
Falta de colmenas y material genético 7
Intoxicaciones masivas 6
Variabilidad climática 6
Falta de transporte adecuado 6
Bajo nivel de formación 6
Plagas 5
Robo de miel 2

Cuando se les preguntó qué necesitan para producir, maquinaria y equipos encabezaron la lista (35,1 %), seguidos de insumos (18,9 %), asistencia técnica y profesional (16,2 %) e infraestructura productiva (10,8 %). Además, el 12 % de las colmenas identificadas (1.146) estaba inactivo.

Mercados débiles

Producir buena miel no basta si no hay a quién venderla a un precio justo. La asociatividad apícola del departamento sigue siendo débil y los canales de comercialización para los pequeños productores son insuficientes (La Razón). A esto se suma la competencia de mieles importadas baratas y de productos adulterados que se venden como miel (Al Aire Noticias).

El mismo diagnóstico recomienda mejorar las presentaciones y el cumplimiento de normas sanitarias, fortalecer las organizaciones y orientar las inversiones a plantas de proceso, equipos, reforestación con flora nativa y vías.

La ley ya existe: falta llevarla al territorio

Colombia tiene una buena base legal. La Ley 2193 de 2022 crea mecanismos para fomentar la apicultura: registro de apiarios, censo apícola, seguro para la producción, financiación favorable y formación con el SENA y Agrosavia (texto de la ley). El Decreto 874 de 2025 la reglamentó (SUIN-Juriscol).

El reto ahora es que esas herramientas lleguen a las veredas de Córdoba: que el apicultor de Tierralta, Valencia o Canalete pueda registrar su apiario, asegurar su producción y acceder a crédito y formación.

Nuestra propuesta: cinco acciones para Córdoba

  1. Aviso previo de fumigación. Un registro departamental de apiarios conectado con los agricultores y los aplicadores, para avisar con anticipación y dejar zonas sin aplicación cerca de las colmenas.
  2. Protección frente al clima. Activar el seguro apícola que prevé la ley y crear un fondo de emergencia para alimentar y mantener las colmenas en temporadas de inundación o sequía.
  3. Flores para las abejas. Sembrar flora nativa melífera en rondas de ríos, cercas vivas y predios, en alianza con la CVS y los programas de restauración.
  4. Equipos y formación. Dotación de colmenas, núcleos, trajes y equipos de extracción, con formación del SENA y asistencia técnica permanente.
  5. Mercados justos. Apoyo a la asociatividad, plantas de proceso con registro sanitario, compras públicas de miel local y una marca de origen para la miel cordobesa.

Un llamado a quienes pueden actuar

  • Gobernación de Córdoba, CVS, alcaldías y UMATA: destinen presupuesto a la apicultura, lideren el registro de apiarios y exijan el aviso previo de fumigación.
  • Ministerio de Agricultura, ICA, ADR, SENA, Finagro y Agrosavia: lleven a Córdoba el seguro, el crédito, la vigilancia sanitaria y la formación que ordenan la Ley 2193 y el Decreto 874.
  • Cooperación internacional (FAO, PNUD, Unión Europea y otras agencias): acompañen con asistencia técnica y recursos a las organizaciones apícolas del territorio.
  • Empresas, gremios y compradores: compren miel cordobesa de origen verificable y financien la siembra de flora y la dotación de los productores.
  • Universidades y centros de investigación: estudien la flora melífera local, la sanidad de las colmenas y la calidad de nuestra miel.

Lo que ponemos nosotros

La Fundación Skambra trabaja con la apicultura del Alto Sinú desde 2015. Tenemos más de 2.000 colmenas instaladas, comercializamos más de 35 toneladas de miel al año, operamos el Centro Apícola Skambra, la primera planta de proceso apícola del Alto Sinú, y acompañamos a productores en 14 territorios. Ponemos esa experiencia, nuestras relaciones con las comunidades y nuestra capacidad de ejecución al servicio de una solución conjunta.

La apicultura no es solo miel: más del 75 % de los cultivos alimentarios del mundo dependen en alguna medida de la polinización (FAO). Cuidar las abejas de Córdoba es cuidar la comida de todos.

¿Tu entidad quiere ser parte de la solución? Escríbenos para articularnos. Y si este llamado te parece importante, compártelo y etiqueta a quien pueda actuar.

El llamado, en nuestra publicación de Instagram

Córdoba necesita a sus abejas: de ellas viven 600 familias y producen 400 toneladas de miel al año Veneno en el campo: 72 millones de abejas murieron en Tierralta en 2018 por fumigaciones Sin flores no hay miel: la producción cayó 60 % en 2026 por las lluvias y ahora llega El Niño Faltan equipos, formación y mercados: la dificultad más repetida en el diagnóstico de 2022 Un llamado a las entidades departamentales, nacionales e internacionales para actuar

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Miel

La miel bien guardada no se daña

La miel casi no tiene agua libre, es ácida (pH entre 3 y 4,5) y las abejas le agregan una enzima que produce pequeñas cantidades de peróxido de hidrógeno. Por eso las bacterias no pueden vivir en ella. Mientras esté bien tapada y no le entre agua, puede durar años.

Fuente: Smithsonian Magazine